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27 agosto 2015

UN CAMBIO DE PERSPECTIVA

Micro

“Cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo”. 
Ahora, como un brutal mazazo en la nuca, cobró sentido pleno aquella frase que tantas veces había escuchado y que había tachado de estúpida, exclamando aquello de "mierda de filosofías baratas..."

Me asomé a la ventana del cubículo infecto que había compartido con aquel miserable durante más días de los que la dignidad humana hubiese aconsejado a ninguna mujer en su sano juicio.


Hasta ese momento, estuve dispuesta a todo. Esa mano que ahora miraba perpleja y que había visto empuñando el afilado cuchillo que guardaba en el cajón de la cocina, como única salida a mi desesperación, se desdibujó de repente y pude observar que había cielo, casas, pisos y horizontes mucho más allá. Había vida y yo, que no la había descubierto hasta ese momento, lloré desconsolada, como nunca lo había hecho. 

Al final, todo era tan simple como un cambio de perspectiva. Para inmortalizar este curioso momento, esta epifanía que marcaría mi vida a partir de ese instante, me di un homenaje. Saqué el móvil y fotografié mi mano, aquella silente cómplice que iba a descargar mi ira mortal contra aquel descerebrado que no merecía otra cosa que desaparecer del mapa. Ahora, la cartografía de mi universo se amplió y me ofreció un nuevo horizonte. Sin decir adiós, me di la vuelta y comencé a caminar...



7 comentarios:

Siloe Sombra dijo...

Exactamente eso... algo que no comprendo, quizá porque hay tantas opiniones y conciencias como personas, no comprendo que sucede dentro de la cabeza de un hombre que maltrata, que le hace sentir ese micro_poder que lo subyuga, y que siente esa mujer que es incapaz de mover un pie en su propio auxilio... de hablar, de correr...
Un cambio de perspectiva... o tal vez, un poco mas de humildad y algo menos de egocentrismo...
Un gusto leerte.
Reme.

Maríjose Luque Fernández dijo...

En un pequeño cubículo, entre cuatro líneas hablando metafóricamente, nos muestras como vertiginosamente en una microparticula de segundo, se dispara la mente y serena, pausamente encuentra su camino, esa puerta hacía donde realmente fluye la vida... Despertad de una pesadilla que retroalimentamos consciente o inconscientemente dañando nuestro ser, exponiendo nuestra vida, a veces por ceguera, a veces por amor, a veces, sólo por un mal nombrado engaño de nuestra mente. Abrazos Juan. Marijose.

Maríjose Luque Fernández dijo...

En un pequeño cubículo, entre cuatro líneas hablando metafóricamente, nos muestras como vertiginosamente en una microparticula de segundo, se dispara la mente y serena, pausamente encuentra su camino, esa puerta hacía donde realmente fluye la vida... Despertad de una pesadilla que retroalimentamos consciente o inconscientemente dañando nuestro ser, exponiendo nuestra vida, a veces por ceguera, a veces por amor, a veces, sólo por un mal nombrado engaño de nuestra mente. Abrazos Juan. Marijose.

Maríjose Luque Fernández dijo...

En un pequeño cubículo, entre cuatro líneas hablando metafóricamente, nos muestras como vertiginosamente en una microparticula de segundo, se dispara la mente y serena, pausamente encuentra su camino, esa puerta hacía donde realmente fluye la vida... Despertad de una pesadilla que retroalimentamos consciente o inconscientemente dañando nuestro ser, exponiendo nuestra vida, a veces por ceguera, a veces por amor, a veces, sólo por un mal nombrado engaño de nuestra mente. Abrazos Juan. Marijose.

Edgar K. Yera dijo...

Un microrrelato apasionante, intenso, inquietante y revelador. Un cambio de prespectiva qué, sin duda alguna, cambiará el mundo de la protagonista y el estado de su enemigo. Narrado con maestría, un texto fascinante.
Saludos, compañero.

Mercedes Gil Abuelatecuenta dijo...

Parece fácil darse la vuelta y marchar sin mirar atrás. Me ha gustado leerte y que ojalá te lea quien necesite leer para salvarse. Un besito amigo

Irene G. dijo...

Un relato muy duro Juan, lo que existe detrás de estás letras es un mundo difícil y doloroso. Poder desligarse de él, del sufrimiento y la dependencia generada.
Con un simple acto y ver ese nuevo horizonte, lleno de posibilidades propias, donde el miedo no tenga cabida, caminar...

Besos ^^