Mi biblioteca

05 agosto 2015

UNA BRUJA DESENCANTADA

Micro.



Se levantó mareada tras el último batacazo. Varios intentos infructuosos y aún era incapaz de mantenerse en el aire más de cinco segundos seguidos sin caerse de bruces. 

Se había dado un ultimátum; o aprendía en los próximos días o intentaría colocar a otra incauta los poderes de levitación que su abuela, la bruja, le había transferido en su lecho de muerte. 

Lo de la escoba, un timo de la iconografía y leyendas medievales para legos e incautos. 


2 comentarios:

María Campra Peláez dijo...

Una verdadera bruja no necesita de elementos para volar. Genial. Un abrazo.

María PAZ dijo...

Tuve una larga e intensa charla el fin de semana pasado acerca de estas brujitas a quienes nos les creo nada, como buena argentina desconfiada. Creo que, con un poco de sentido común y agudizando nuestro poder de observación, todos podemos ostentar poderes "mágicos", pero varios miembros de mi familia creen en la palabra de estas gentes a rajatabla cuando se trata de decidir sobre sus destinos. Bien logrado el micro!


Un abrazo!

Fer